El Tlatoani azteca lució un atuendo con plumas verdes con grandes labores de oro, con mucha argentería, perlas y piedras, que colgaban de unas como bordaduras…

Bernal Díaz del Castillo - Historia verdadera de la conquista de la Nueva España

La exposición titulada Mestizaje: 500 años de encuentro, fue una iniciativa del Instituto de Intercambios Culturales y Educativos de México A.C. y del Centro INAH Oaxaca, a través de la Zona Arqueológica de Monte Albán, en conjunto con varias artesanas y artesanos oaxaqueños dedicados al trabajo de la talla en madera, el arte plumaria, el tejido de tapetes de lana, el telar de cintura, el arte en hojalata, la orfebrería en plata, la filigrana y el óleo sobre petate.

La exposición estuvo integrada por 21 piezas expresamente elaboradas con la finalidad de transmitir la noción de mestizaje desde la perspectiva de cada maestra y maestro artesano. Ellas y ellos, sabedores de la raíz multicultural de nuestro México actual, buscaron expresar en cada pieza el resultado del encuentro de dos pueblos, de dos formas de pensar, ver y ser en el mundo. Esta ardua tarea se logró a cabalidad gracias a la sensibilidad artística de cada participante y gracias también a su dominio de las técnicas tradicionales del arte popular del estado de Oaxaca. Materiales, técnicas, animales, imágenes, conceptos y nociones populares mesoamericanos y del Viejo Continentese funden en esta exposición para naturalizar la diversidad cultural.

El Estado de Oaxaca es y ha sido la cuna de maestras y maestros artesanos cuyas obras han trascendido fronteras desde la época prehispánica. La urbe mesoamericana más grande del periodo Clásico fue Teotihuacan, en ella se han recuperado numerosas piezas artesanales procedentes de los Valles Centrales de Oaxaca. Siglos después, ya en el periodo Posclásico, la crónica de Ixtlixochitl refiere que el gobernante de Texcoco albergó a migrantes de esta tierra en su ciudad, quienes eran considerados como verdaderos maestros artesanos. En los museos de Oaxaca, incluyendo el Museo de sitio de Monte Albán y en museos de la capital del país e incluso del extranjero, se pueden ver ejemplos que atestiguan la longevidad de la maestría de los oaxaqueños, maestría de la que son herederos y dignos representantes los modernos artesanos y artesanas.

Paralelo al desarrollo de la exposición se realizaron diferentes actividades en colaboración con la Zona Arqueológica de Monte Albán, las cuales enriquecieron el proceso creativo de los creadores. Un ejemplo de ello son las transmisiones en vivo realizadas desde los talleres de las artesanas y artesanos, cuyo objetivo fue mostrar a detalle el proceso de manufactura de las piezas; es decir, todo el trabajo que hay detrás de las diferentes obras que conforman la exposición. Al mismo tiempo, se realizaron diferentes conversatorios en los cuales especialistas de los campos de la arqueología y antropología profundizaron en temas de religión, economía, trabajo artesanal y técnicas de manufactura mesoamericanas y europeas. El resultado fue un interesante y enriquecedor intercambio de ideas, en donde tanto las y los artesanos, como las y los investigadores ampliaron su visión de las técnicas, materiales y procesos artesanales.

Es a partir de esto que la presente obra está conformada por dos dimensiones que se complementan mutuamente. Por una parte están las fotografías que ilustran cada una de las piezas que componen la exposición. En éstas el lector podrá apreciar la manera en que se representó la noción de mestizaje por medio de personajes fantásticos que exhiben atavíos manufacturados con dos o más técnicas artesanales, con posturas, gestos y elementos que remiten a conceptos como la religión, la guerra y los naguales. Por otra parte, los textos enriquecen la comprensión de la obra artística al profundizar en aspectos de la cosmovisión prehispánica y del conocimiento arqueológico e histórico que permite entender mejor cómo se dio el proceso de mestizaje cultural durante la época de la conquista, cuál fue su impacto a través del tiempo y de qué manera ha permeado la construcción de nociones como la diversidad, igualdad y riqueza cultural del país.

Una de las principales aportaciones de esta exposición es la colaboración de diversas técnicas, materiales, maestras y maestros artesanos para dar el acabado final a una misma pieza. Se buscó establecer un diálogo entre maestras y maestros para explorar nuevas dinámicas de trabajo y cooperación, pero siempre con el objetivo deseguir dando a conocer el trabajo de múltiples artistas oaxaqueños y sus diversas técnicas. Las piezas en sí mismas al haber sido conceptualizadas y elaboradas expresamente para esta exhibición, adquieren rasgos únicos que las diferencian de otras producciones artesanales. Finalmente y no por ello menos importante, la exposición “Mestizaje: 500 años de encuentro” abrió un canal para el intercambio de ideas entre los artesanos contemporáneos y los investigadores que estudian tanto el presente como el pasado, lo cual brindó un camino más para la divulgación de investigaciones arqueológicas y antropológicas a nuevas audiencias.

David Andrade Olvera y Ma. Teresa Vázquez Sánchez